Efectos vencidos

Volvemos a hablar alrededor de un tema que se ha tratado ya en otros aspectos. Pero es que el entorno de los efectos comerciales es muy abundante en nomenclatura extraña.

En esta ocasión vamos a referirnos a los efectos cuando se ha producido su vencimiento, en este caso reciben el nombre de efectos vencidos.

Para entenderlo completamente iremos al diccionario como hacemos habitualmente y buscaremos el significado de ambos términos:

En primer lugar, vencimiento:

Día en que vence un compromiso, plazo, deuda u obligación.

Y dentro de los vencimientos hay varios tipos:

  1. a un día determinado o fijo, se deberán pagar antes de que llegue dicho día.
  2. a uno o más días/meses/…, se deberán pagar antes de la fecha indicada, a contar desde la emisión del giro.
  3. a uno o más dias/meses/… vista, a contar desde el día siguiente a la aceptación o del protesto por falta de haberlas aceptado.
  4. a la vista, vence a su presentación.

A continuación, veamos lo que dice el diccionario de efectos vencidos:

Efectos que, llegado su vencimiento, no resultan pagados. Los bancos acostumbran, pasado el vencimiento, a retener algunos días, sin gastos, las letras no atendidas a disposición de los clientes antes de proceder a su devolución.

Todos sabemos lo que ocurre si no pagamos un recibo antes de su fecha acordada, bien pues eso cuando lo aplicas a la nomenclatura bancaria te encuentras con los vencidos. En los últimos meses la estadística que controla el número de efectos vencidos y devueltos se ha disparado y no sé si los bancos seguirán respetando la etiqueta de mantenerlos unos días “en espera”.

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PIGS vs UK

Venimos ya las últimas semanas hablando de que España está englobada en ese “desdichado” grupo de países de la UE que están atravesando problemas para mantener a flote sus cuentas.

Pero también me he preguntado varias veces por qué se está haciendo tanto hincapié en la situación de riesgo de España cuando, por ejemplo, el Reino Unido está en una situación muy similar.

Ya sé que la comparación es difícil en este caso porque la City londinense mueve gran parte de los negocios financieros a escala mundial, pero eso no es razón para ignorar los graves problemas que atraviesa la economía británica.

Vamos a comparar con los de Reino Unido algunos de los parámetros que están haciendo que España aparezca en las quinielas para sufrir una crisis de deuda.

  1. Posibilidad de que las agencias de calificación rebajen la calidad de la deuda española con el consiguiente coste tanto financiero como de imagen. Exactamente la misma amenaza pende sobre la deuda británica.
  2. La tasa de desempleo en España está en el nivel más alto de toda la UE, cerca del 20%. Este si es un parámetro diferenciador y que tiene mejor aspecto en Reino Unido donde sólo está cerca del 8% (alrededor de 2,5 millones de parados)
  3. La burbuja inmobiliaria, en España ha sido gigantesca pero en Reino Unido tampoco ha sido pequeña. La diferencia parece radicar en que en España gran parte de la economía se basaba en este sector. Además a la hora de ajustar los precios para que la burbuja desaparezca en Reino Unido se ha producido más rápidamente (más de un 40% de bajada), aquí todavia estamos esperando las bajadas (algo más de un 10%).
  4. Las entidades bancarias, aquí de momento y hasta donde sabemos ganamos por goleada porque el gobierno español no ha tenido que hacer rescates salvajes como los que ha tenido que acometer el gobierno británico con gran coste para sus arcas.
  5. El crecimiento previsto de la economía (PIB) que en el último trimestre dejaba a España con una bajada del 0,1% siendo el único país del G20 que aún se encuentra en recesión. Pero este dato es muy engañoso porque Reino Unido se ha escapado por los pelos pues su crecimiento ha sido sólo de un raquítico 0,1%.
  6. El area euro, este es otro de los puntos diferenciadores pues mientras España está atada a las normas del euro sin posibilidad de devaluación de moneda, en el Reino Unido pueden jugar libremente con la libra, lo que les da un margen de maniobra que nosotros no tenemos.

Analizando todos estos puntos y algunos más en los que no vamos a entrar en detalle resulta que las diferencias no son tantas y en cambio la repercusión mediática es mucho mayor hacia la situación española.

Se me viene a la cabeza el refranero, que es muy sabio, y que dice: que unos cardan la lana y otros llevan la fama.

Cumbre G7 del 2010 en Canada

Aunque prácticamente no nos hemos enterado, durante este fin de semana se ha celebrado la cumbre anual del G7 en Iqaluit, en territorio canadiense. Ya sabemos que el G7 está compuesto por: Canadá, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Japón. También sabemos que su papel en el contexto económico internacional ha perdido empuje a manos del G20.

De todas formas siguen manteniendo la agenda de reuniones entre los ministros de finanzas y los responsables de bancos centrales de estos países para debatir sobre los problemas económicos.

La conclusión de la cumbre ha sido bastante positiva pues reafirman una mejoría, lenta pero mejoría al fin y al cabo, de la situación económica internacional. Se comprometen a continuar trabajando para que esa mejoría transitoria sea definitiva y se pongan las bases para no volver a caer en los mismos errores en el futuro. Responsabilizan muy directamente a las instituciones financieras y esperan que paguen por sus errores. Se felicitan porque el G7 tomó un papel protagonista cuando estalló la crisis, aconsejando una serie de medidas urgentes para atajar la situación que según su valoración fueron muy acertadas.

Esta conclusión me parece demasiado “bondadosa” tal y como está el panorama, en especial las dudas que se ciernen sobre la capacidad de hacer frente al deficit de varios países de la eurozona.

En esta pasada cumbre se han vuelto a tratar temas que siguen siendo fundamentales para el futuro más cercano:

  1. Reformas fiscales,
  2. Reformas en regulación financiera internacional,
  3. Revisión y seguimiento efecto de las medidas financieras extraordinarias,

En el tema de reformas de regulación, existe especial preocupación con las garantías de capital a exigir a las entidades financieras. Este tema está sobre la mesa desde hace ya tiempo y se viene repitiendo sin que por ahora se plasme en nada concreto.

Referente a la revisión de las medidas financieras extraordinarias, hay que ser muy cautos porque la retirada precipitada de estas medidas sin que la economía esté completamente recuperada puede ocasionar más perjuicios que beneficios.

Como punto especial en este cumbre se ha tratado la situación de Haití y todos los países se han comprometido a perdonar las deudas con Haití, y fomentar que lo mismo lo hagan el resto de la comunidad internacional.

Conclusiones en Davos 2010

La edición número 40 del Foro Económico Mundial (WEF) ha terminado marcado por las ausencias de grandes lideres políticos, especialmente llamativa ha sido la baja participación de Estados Unidos que ya se venía anunciando. Pero también se ha echado de menos una mayor participación de países como Alemania o Rusia.

Se nota que tanto China como India y principalmente China están adquiriendo cada vez más un fuerte protagonismo en estos eventos. Algo que realmente les corresponde por su influencia en la marcha de la economía.

Lo que si da la impresión es de que hubo más discusión y debate que otros años, al menos así lo ha parecido por la repercusión de las opiniones aparecidas en los medios.

El tema central ha sido el de las reformas en el sector financiero. Hace muy pocos días que Obama amenazó a los grandes bancos de Estados Unidos con reforzar la regulación e impedir que se creen bancos enormes que puedan arrastrar toda la economía tras ellos. De momento no se ha llegado a ningún acuerdo y se sigue hipotecando a nuevas reuniones del G20, el G8 y las decisiones que tome cada país.

También se ha hablado mucho de lo poco que se ha aprendido de los errores pasados cuando en menos de un año se han vuelto a presentar resultados record y además se han concedido “bonus” del mismo estilo que los que se venían concediendo los años previos a la crisis.

Parece que al menos entre políticos y empresarios existe consenso sobre el estado actual de la economía y sus perspectivas de futuro:

  • La economía global sigue estando en un estado preocupante, con muchas economías enredadas en fuertes deudas y cada una haciendo la guerra por su cuenta.
  • El riesgo de que se produzca una crisis por la deuda de algún país sigue siendo importante (aquí no se menciona pero se está apuntando a Grecia, a España, a Irlanda, e incluso al Reino Unido).
  • Mientras que los bancos no se olviden de sus cuentas de resultados, sus bonus y se pongan a facilitar financiación a las empresas y las familias, la recuperación va a ser muy lenta.

Y, aunque repetidas mil veces en cualquier cumbre que se precie últimamente, las cosas que hay que hacer para no recaer en la crisis son:

  1. Fomentar la coordinación de la economía mundial.
  2. Impulsar la creación de empleo y la apertura de los mercados comerciales.
  3. Reformar y mejorar las instituciones internacionales.
  4. Buscar soluciones a la pobreza y el cambio climático.

Y en el apartado de decepciones podríamos decir que: se habló poco del clima (se deja para la reunión de México), del futuro ante el agotamiento del petroleo, de las desigualdades que sufren las mujeres, de los países del tercer mundo.

En este sentido sólo destacar la iniciativa de Bill Gates de donar un montón de millones para que las vacunas lleguen a los países más pobres y también múltiples compromisos para la reconstrucción de Haití.

Línea de crédito


Los créditos fallidos

El año que está a punto de terminar ha tenido diferentes temas que han obtenido notable protagonismo. Los temas económicos han sido los que mayor atención han recibido por la importancia que conllevan.

Como otras veces hemos comentado, siempre que se habla mucho de un tema aparecen nuevos términos u otros que no se utilizaban y que empiezan a ser de uso común. Hoy quería hablar de uno que he leido bastante a menudo, se trata de los fallidos.

Tanto en número como en porcentaje su número se ha disparado y aunque todos los bancos afirman que a ellos no les afecta, luego sus acciones no hacen pensar eso. Habituales han sido los incrementos de las provisiones de fondos para hacer frente a los fallidos. En lo que va de año ha aumentado más de un 35% el valor de las provisiones en las entidades bancarias.

Si abrimos el diccionario para mirar la definición académica del término, nos encontramos con dos acepciones, la primera como concepto general:

Deuda no satisfecha.

y en su segunda acepción como generalización del concepto:

Persona que no puede hacer frente a una deuda.

Como vemos se trata de un concepto que va de la mano de la tasa de morosidad que en otras ocasiones hemos comentado. También podríamos definirlos como los dudosos hechos realidad. Los dudosos todavía podrían ser recuperados pero los fallidos son irrecuperables, o al menos ese es el sentido del término.

Tal es así que de acuerdo con las normas del Banco de España se tienen que incrementar las provisiones proporcionalmente a los fallidos.

De acuerdo con las estadísticas publicadas las entidades bancarias asumen alrededor de un 4,5% de fallidos. Me parece muy pequeño ese porcentaje para los problemas que estamos enfrentando en esta crisis. Lo que si tendría razón es que sólo haya un 4,5% de fallidos pero esos fallidos sean muy gordos, por ejemplo, Martinsa-Fadesa, o el reciente caso de Air Comet, por nombrar sólo dos de los más comentados.

Saldo vivo

Otra de aquellas expresiones que aparecen innumerables veces en las noticias de prensa y sobre la que hasta ahora no me había parado a reflexionar. Como otras veces te das cuenta que la expresión misma te da una pista muy directa de lo que está hablando y además resulta que no es algo lejano, todo lo contrario se trata de un concepto que estamos manejando prácticamente todos a diario aunque en mi caso no lo sabía hasta ahora.

El adjetivo vivo es muy claro indicando la frescura e inmediatez de aquello a lo que se está refiriendo. Siempre en estos casos recurro al diccionario para obtener una definición que pueda ofrecer una visión general y ajustada del término. Según el diccionario el saldo vivo, también a veces denominado capital vivo dependiendo del contexto, es lo siguiente:

Aquella deuda pendiente de amortizar en un momento determinado de la duración de un préstamo.

La definición obtenida circunscribe el término al área de los préstamos y realmente es en ese entorno donde lo he encontrado en todas las ocasiones. Es habitual encontrarte con expresiones del tipo: el saldo vivo de la deuda pública …., el saldo vivo de créditos hipotecarios es …, el saldo vivo de las emisiones de deuda, etc.

“Bancos, cajas de ahorro, cooperativas y financieras sumaron préstamos morosos por 85.597 millones de euros. Es decir, representaban un 4,60% del saldo vivo. Este porcentaje casi triplica el 1,70% registrado a mediados de 2008.”

Por tanto cuando se habla de saldo vivo lo que se quiere decir es que el dato está calculado teniendo en cuenta todas las amortizaciones realizadas hasta ese preciso momento.

Es muy habitual en todos los cálculos de hipoteca la referencia al saldo vivo en un determinado momento. Esto no es más que hacer las cuentas del capital que queda por pagar en ese instante. Dicho de otra manera: lo que habría que pagar justo ahora para saldar el préstamo.

En fin, a partir de ahora ya sabeis que cada vez que consultais el saldo de vuestra hipoteca lo que estais mirando es el saldo vivo hipotecario.