¿Quién quiere letras del tesoro?

Esta pregunta se la deben estar haciendo los funcionarios del Tesoro Público. Y aún más los miembros del gobierno. Hace unos meses hablábamos de la escasa rentabilidad que proporcionaban las letras del tesoro debido a la bajada continua del Euribor.

Ahora nos encontramos en una tesitura completamente diferente y aunque el Euribor sigue bastante bajo (1,253% hoy), si lo comparamos con los niveles en los que estuvo, resulta que en la última subasta de letras la rentabilidad de las mismas se ha desmarcado de la habitual referencia al Euribor.

Normalmente la rentabilidad de las letras está ligeramente por debajo del valor del Euribor. Pues bien está máxima no se ha cumplido esta vez.

En la última subasta de letras a 12 y 18 meses se han producido dos situaciones muy poco habituales que dan muestra de los auténticos problemas que atraviesa la economía española.

  • la oferta de letras no se ha cubierto completamente. No ha habido suficientes demandantes de letras y ni siquiera se ha llegado al mínimo ofrecido que eran 6.500 millones de euros. Realmente lo de que no se ha cubierto completamente no hay que tomarlo al pie de la letra. Sí se podría haber cubierto pero habría sido a un precio demasiado alto. Hay que tener en cuenta que es una subasta y los inversores querían letras pero a una rentabilidad más elevada de lo que el Tesoro estaba dispuesto a pagar.
  • la rentabilidad de las letras a 12 meses (1,699%) ha subido un 88% con respecto a la rentabilidad de la última subasta de hace un mes (0,904%) y es casi medio punto más alta que el Euribor. Esta subida es debida a la prima de riesgo que ahora debe pagar el Tesoro para colocar su deuda. Después de las dudas despertadas alrededor de la estabilidad de la economía española la prima de riesgo de las letras ha subido notablemente.

Las letras del tesoro han perdido su mayor atractivo: la seguridad.

Razones no faltan para ello:

  1. España aparece en las listas acompañando a Grecia y Portugal como países que podrían tener problemas para hacer frente a sus pagos.
  2. Las calificaciones de la deuda española han bajado de calidad (de AA+ a AA) y están en duda y en el punto de mira para nuevas revisiones a la baja.
  3. Calificaciones Tesoro publico a 20 Mayo 2010

  4. El diferencial del bono español a 10 años con el bono alemán también está en valores mucho más altos de lo habitual.

Todo ello hace que ya se viniese temiendo que la colocación de las letras de este mes tendría dificultades como así fue. De todos modos parece que las cosas se han enderezado un poco pues la colocación de hoy de bonos y obligaciones a más largo plazo sí que se ha cubierto incluso en exceso.

La familia Rothschild (y III)

Aunque el tema da para varios libros no es la intención de este blog contar aquí toda la historia sino dar unas pinceladas que sirvan para delimitar los inicios de la misma. La posterior evolución de la saga es demasiado compleja.

La semana pasada hablábamos de cómo la empresa fundada por Mayer Amschel se había dividido en 5 sucursales en las cinco ciudades más importantes de la época (Frankfurt, Viena, París, Londres y Nápoles). La empresa estaba preparada para dar un salto de calidad y éste vino de la mano de uno de los hijos, el que tenía un mayor talento financiero.

Nathan Mayer Rothschild era muy joven, sólo tenía 21 años, cuando en 1798 decidió probar fortuna en Inglaterra, primero fijando su residencia en Manchester. En un primer momento su función era la de servir de extensión de la empresa en el extranjero para manejar de primera mano todos los negocios que tenían con Inglaterra. Pero Nathan tenía sus ideas y aprovechando que durante las continuas guerras entre Francia e Inglaterra (guerras napoleónicas) eran constantes los bloqueos empezó a desarrollar una empresa de importación/exportación textil. Los productos textiles ingleses eran muy apreciados en el continente europeo. Posteriormente comenzó a comerciar con oro. Esta infraestructura capaz de burlar bloqueos demostraría ser muy importante para un futuro muy cercano.

Allá por 1809 y ya establecido en Londres, Nathan que tenía una habilidad innata para los negocios y las relaciones personales, estaba cultivando sus amistades con los círculos de poder ingleses y empezó también a realizar todo tipo de operaciones financieras, muchas de ellas invirtiendo el dinero que el príncipe elector de Hesse había confiado a su padre.

Cuando Wellington necesitó una importante cantidad de dinero para pagar a sus tropas en campaña, Inglaterra no pudó acudir a un mejor gestor. A través de los contactos de toda la familia por Europa y de su infraestructura de envíos/contrabando fue capaz de poner en manos de Wellington el oro necesario para continuar la guerra.

Aquel fue un paso decisivo, seguido por otra jugada que le reportaría unos beneficios extraordinarios. En 1815, cuando se dirimío la hegemonía en el continente en la batalla de Waterloo cuenta la leyenda que Nathan (o alguno de sus confidentes) estaba presente y nada más conocer el resultado lo transmitió a Londres donde empezó a vender muchos de los bonos que tenía en su poder. Rápidamente se corrió la voz y todo el mercado de bonos se desplomó, momento que Nathan aprovechó para comprar una cantidad enorme de los mismos a un precio muy reducido. Una vez la coyuntura internacional se estabilizó y la paz se abrió camino, los bonos comenzaron a subir sin pausa.

En menos de 2 años vendió estos bonos y los beneficios que obtuvo fueron astronómicos. Esa fue la base sobre la que edificó uno de los negocios financieros más exitosos de la historia económica.

Bonos segregables o strips

Dentro de la siempre inagotable rama de activos financieros englobados dentro de la denominación de bonos, he cogido para hoy un tipo algo oscuro que aparece de vez en cuando en las noticias financieras.

Como siempre es un concepto que, hasta ahora que me he puesto a revisarlo, era completamente desconocido para mi a pesar de saber de su existencia.

Una vez visto como funciona no es tan difícil como a primera vista puede parecer. Por lo menos es fácil comprender su mecánica. Pero no es un activo que esté orientado al inversor particular, por sus características como veremos a continuación está más destinado al inversor profesional.

Los bonos están compuestos de dos elementos constituyentes fundamentales:

  1. Principal, el valor del bono que se recibirá a la amortización del mismo.
  2. Cupón, los pagos periódicos a que da derecho la propiedad del bono.

Parece que hace algún tiempo (en los años 60 en Estados Unidos, a partir de 1997 en la Deuda Pública española) los expertos financieros se dieron cuenta de que el bono –visto así con cupón y principal– era un activo demasiado rígido para las inversiones que querían realizar. Podía pasar mucho tiempo hasta que se recibían los cupones y la negociación de los bonos tenía muy pocas oscilaciones.

Entonces se les ocurrió que se podía disgregar este bono de toda la vida en otros activos más dinámicos y flexibles. Siempre buscando complicar un poco más las cosas y darle un poco más de emoción a los bonos. Y con este invento dieron lugar a lo que se denomina bonos segregables o strips.

La palabra strips viene de las siglas en inglés que definen la operativa por la que se crean estos nuevos activos.

STRIPS = Separately Traded Registered of Interest and Principal Securities

Que viene a ser algo así como “Activos registrados de interés y principal negociados separadamente”.

Así que los bonos segregables son un tipo de bono que tiene la posibilidad de segregarse en sus diferentes partes constituyentes: cupón y principal, y crear de este modo unos nuevos activos con entidad propia.

La flexibilidad que añade la segregación proviene de que luego cada uno de estos strips se puede negociar individualmente.

Por ejemplo, si se dice que hay una emisión de bonos segregables a 3 años con cupón anual, estos bonos se pueden segregar en 4 strips: 3 corresponden a los cupones anuales cada uno con la fecha de vencimiento correspondiente a su cupón y el cuarto al principal.

La segregación de bonos con cupón convierte estos en bonos cupón cero. La operativa de segregación también permite la operación inversa para reunir de nuevo los strips y recrear el bono con cupón original.

¡Qué mareo!

Titulización de créditos hipotecarios

Últimamente, no se si porque cada vez me fijo más en estos detalles vengo viendo que se ofrecen cantidad de productos financieros basados en titulizaciones de activos. El caso que se ve ahora más habitualmente es el de titulación titulización de créditos hipotecarios. Entorno a esto se ha generado el agujero de las hipotecas subprime.

Parece que esto no ha sido suficiente y los bancos siguen emitiendo este tipo de productos como forma alternativa de financiación al encontrarse el mercado interbancario en un momento delicado. Parece que los inversores no han aprendido la lección. Suele pasar, se le cambia un poco el nombre al asunto y ya nadie se acuerda de subprime, sólo se le recuerda que es un bono de renta fija con calificación AAA y el ahorrador traga.

La titulación como su propio nombre indica transforma una selección de la cartera de créditos hipotecarios de la entidad bancaria en títulos (generalmente bonos u obligaciones) y los coloca en el mercado de renta fija privada. Esta titulización se articula a través de un mecanismo un poco extraño creando un fondo de titulización con unas características especiales contra el que se emiten los bonos respaldados por los créditos (puede ser el tuyo o el mio).

Al tratarse de productos de renta fija se asume que su riesgo es bajo pero eso no es completamente cierto. Para asegurar el riesgo estas titulaciones deben incluir la calificación correspondiente de las agencias de rating, pero eso ya hemos visto que tampoco nos debe cegar pues todos los fondos de títulos basados en créditos subprime habían obtenido altas calificaciones.

Para los bancos es un negocio redondo pues:

  • recupera el dinero que ha prestado en forma de créditos hipotecarios de manera prácticamente instantánea sin tener que esperar los x años de la hipoteca y además sin el riesgo de impago que podría conllevar.
  • además traspasa el riesgo de impago de la hipoteca al tenedor de los bonos, si los créditos fallan los poseedores de bonos se quedan con dos palmos de narices.
  • todo ello sólo a cambio de perder una parte de la rentabilidad de los créditos, que se transforma en los cupones ofrecidos como contraprestación de los bonos u obligaciones.

En principio se trata de productos, como se puede ver, de una complejidad importante y por ello están normalmente destinados a inversores especializados, no debiendo llegar al inversor particular. Probablemente no llegarán de manera directa, pero (siempre hay un pero) lo que ocurrirá será que algún fondo importante invertirá en estos bonos titulizados y luego el ahorrador de a pie invertirá en este fondo sin tener una idea muy clara del riesgo que el fondo asume por su participación en estas titulizaciones recayendo el riesgo finalmente sobre él de manera indirecta.

Así que a partir de ahora abriré muy bien los ojos para cualquier cosa que me suene a titulización de créditos hipotecarios y diré que con ese cuento a otro.

Más información: Ley sobre Fondos de Titulación Hipotecaria (CNMV) | Ejemplo (pdf)

Cotizaciones bonos, obligaciones y letras del tesoro

Buscando los datos de cotización de las letras del tesoro encontré las páginas del BdE donde aparece el resumen diario (con los datos resumen del último día negociado) y el histórico de cotizaciones para las letras, obligaciones y bonos. El histórico se remonta hasta el año 1999.

En los ficheros históricos de cada día viene información más detallada pues da las cotizaciones de todo tipo de bonos y obligaciones no sólo las del Estado, también las de las comunidades autónomas, de otros organismos e incluso de Estados extranjeros.