Conclusiones reunión G20 en París

Hace tiempo que no hablamos nada de las reuniones del G20. El pasado fin de semana se han reunido en París (del 18 al 19 de Febrero de 2011) los ministros de finanzas y gobernadores de los bancos centrales para ir preparando los temas a tratar en la próxima cumbre del G20 que se celebrará en Noviembre del 2011 en Cannes.

Actualmente la presidencia del G20 recae en Francia y como veis las reuniones este año están todas ubicadas en territorio francés.

Como la economía mundial todavía está en una situación de cierta incertidumbre los temas que se han tratado en esta reunión siguen siendo más o menos los mismos que vienen preocupando desde el principio de la crisis, aunque se nota que hay ciertos aspectos que por el devenir de los acontecimientos están tomando un mayor protagonismo últimamente.

Vamos a hacer un repaso rápido de los asuntos más destacados (pdf) que se han discutido:

 

  1. Existe cierta preocupación por los desequilibrios en la recuperación de la crisis que están atravesando países desarrollados (lenta recuperación y alto desempleo) y los países emergentes (fuerte crecimiento, demasiado para el gusto de algunos). Hacen hincapié en la necesidad de coordinar los esfuerzos para conseguir un crecimiento estable y sostenible de la economía.
  2. Para controlar estos desequilibrios se van a establecer una serie de indicadores que servirán para juzgar el estado de cada país. Los indicadores elegidos son:
    • la deuda pública y déficit fiscal, a la vez que la deuda y tasa de ahorro privada
    • la balanza comercial y el saldo de los flujos de inversión.

     

  3. Necesidad de mejoras en el Sistema Monetario Internacional que ha demostrado tener lagunas en el control del riesgo sistémico. También se espera una mayor vigilancia de los tipos de cambio (esto va principalmente por la polémica alrededor de China y el yuan que está dando mucho que hablar).
  4. Existe preocupación sobre la volatilidad de precios que sufren habitualmente y más en estos tiempos los recursos como el petróleo, el gas y el carbón que se derivan fácilmente al resto de la economía.
  5. La reforma del sistema financiero sigue siendo uno de los puntos fundamentales de la política del G20. La base principal de esta reforma está constituida en los recientes acuerdos sobre estándares de liquidez y capital de Basilea III.
  6. Continúa el compromiso para reforzar los controles encaminados a hacer desaparecer los paraísos fiscales. La exigencia de total transparencia y acuerdos de intercambio de información son elementos necesarios para no ser incluidos en la lista negra.


Nada nuevo bajo el sol, aunque nos hace ver que los desequilibrios existentes en la economía son una fuente de preocupación que no deberíamos pasar por alto.

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Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS)

En todas las conclusiones que se vienen sacando de las reuniones de los lideres del G20 se está haciendo referencia a este organismo internacional que forma parte organizativamente del Banco de Pagos Internacionales (BPI o BIS en inglés).

El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS) está encargado de emitir normas y recomendaciones a nivel internacional para mantener y reforzar la salud de las entidades bancarias. De este cómite han salido las normas que regulan la banca desde hace bastantes años, lo que habitualmente leemos en los periódicos como Basilea I y Basilea II.

Basilea I fueron el conjunto de recomendaciones publicadas en 1988 para regular el capital necesario en las entidades bancarias para hacer frente a los riesgos que dichas entidades asumían en la ejecución de su negocio. Al tratarse de recomendaciones muchos fueron los países que no las cumplieron pero otros muchos comenzaron a adherirse a su cumplimiento.

Pero Basilea I era sólo un comienzo y faltaban por mejorar muchas cosas, por tanto el comité siguió trabajando para adaptarse a las nuevas circunstancias de la economía y en 2004 publicó un nuevo conjunto de recomendaciones denominado Basilea II.

En estos momentos se está fraguando el nuevo grupo de recomendaciones, que ya se denomina de manera no-oficial: Basilea III. Tiene como objetivo dar respuesta a las nuevas necesidades y dudas que hay sobre la estabilidad de las entidades bancarias en un mundo globalizado. Durante el estallido de la crisis económica se detectaron serias deficiencias en la regulación y en la gestión de riesgos en dichas entidades. En el nuevo escenario globalizado los problemas en una entidad se pueden retransmitir fácilmente a otras entidades como se comprobó durante los primeros momentos de la crisis.

El Comité en este nuevo conjunto de propuestas tiene como objetivo reforzar los principios que regulan la gestión del capital y la liquidez de las entidades para hacerlos lo más fuertes ante cualquier tipo de crisis financiera internacional. Al mismo tiempo se pretende conseguir una mejor gestión del riesgo y una mayor transparencia. Otro punto que también quiere mejorar es la gestión de crisis en bancos que trabajan a nivel global (en distintos países, esto es petición especial por la crisis de Icesave)

El objetivo del Comité, el FSB, y el G20 es que estas nuevas normas estén prácticamente listas para la cita del G20 de Noviembre en Seul y que desde ese momento se empiecen a cumplir de manera escalonada para que a finales de 2012 todo el sistema bancario internacional esté gobernado por estas normas.

Más adelante vamos a analizar en detalle las nuevas propuestas de Basilea III, pero eso será otro día.

Influencia de las agencias de calificación

Es un tema manido por las veces que lo hemos tocado pero en los últimos tiempos y especialmente en estos últimos días cualquier afirmación con fuente en las agencias de calificación supone una revolución en los mercados económicos mundiales.

A España los rumores de posibles rebajas de calificación de la deuda soberana no le están beneficiando en nada y están creando un clima de desconfianza muy grave para la economía. Lo que es muy importante es que estas agencias ya están hace tiempo en el punto de mira de todos los reguladores como principales responsables del origen de la crisis económica que venimos arrastrando desde 2008.

Cuando tenían que haber sido realmente rigurosas a la hora de valorar los complejos productos financieros que se estaban comercializando antes del estallido de la crisis no lo fueron en absoluto. Clamorosas son las calificaciones que concedían a los paquetes de hipotecas subprime, de muy dudosa calidad. Todos estos paquetes tenían la mejor calificación posible lo que hacía que el resto de actores invirtiesen sin ninguna duda en dichos productos.

Ya hemos dicho que al ser jueces y parte en sus calificaciones están siempre a conflictos de intereses. Si un banco viene para que le califiquen una emisión de bonos y no le dan buena nota, probablemente esos bonos no se venderán y la comisión que el banco le pagará será muy pequeña. Si por el contrario les dan una calificación excepcional sus comisiones se multiplicarán como la espuma.

Después de muchas discusiones en las últimas reuniones de jefes del G-20 en las que se pusieron como objetivo conseguir que estas agencias de calificación tuviesen un mayor control, vemos que la realidad es completamente otra.

Las valoraciones emitidas por las agencias, con o sin fundamento, son capaces de crear un cataclismo bursátil y económico que se lleva por delante no sólo una gran empresa sino probablemente también un país. En mi opinión no se puede permitir esto y si se permite es que no hemos aprendido nada.

Otra cosa que está clara es que por mucho que nos quejemos no podemos ignorar que las cosas son como son y lo que hay que hacer es demostrar que estas valoraciones no tienen ningún fundamento, si es que no lo tienen.

Sigue la fiesta de los bancos

Acabo de leer otra de esas noticias que te dejan un poco fuera de juego. Llevamos ya más de 2 años hablando de las responsabilidades que deberían exigírsele a los grandes banqueros en la parte que les corresponde (que es mucha) sobre la crisis económica y financiera que estamos atravesando y cada dos por tres sale una noticia de este tipo.

Resulta que el anterior jefe de Bank of America (Ken Lewis) hasta que estalló la crisis, uno de los bancos que ha recibido una cantidad importante (45000 millones de euros) de ayudas del gobierno americano, va a recibir 60 millones de euros como finiquito. Legalmente no se le puede quitar nada porque todo estaba firmado en su contrato (un plan de pensiones, seguro de vida, acciones, etc). Pero moralmente desde luego es más que discutible como se permitió que en su contrato figurasen todas esas claúsulas sin tener en cuenta el devenir del banco.

Ya hemos hablado también de que tanto en Reino Unido como en Estados Unidos se ha protestado muy duramente contra este tipo de indemnizaciones. En Reino Unido tuvieron una fuerte controversia por lo que cobró el jefe de Royal Bank of Scotland (Sir Fred Goodwin), alrededor de 16 millones de libras. En Estados Unidos, Obama amenazó con gravar con hasta el 90% este tipo de indemnizaciones.

Como eje principal de la reforma se añadió este asunto como área prioritario de trabajo en las conclusiones de mejora de las últimas conferencias del G20. Para el futuro debemos esperar que se pueda controlar este tipo de compensaciones, aunque los verdaderos culpables son los accionistas de estas sociedades que permitieron estas condiciones tan ventajosas para los grandes ejecutivos.

Al final, después de todo la cosa sigue igual. Los que estaban manejando el timón cuando se fraguó toda la crisis van desapareciendo paulatinamente sin hacer mucho ruido, eso sí, se van con los bolsillos bien llenos.

Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) (y II)

Ayer hablábamos del funcionamiento del Consejo de Estabilidad Financiera, organismo sucesor del Foro de Estabilidad Financiera, que se ha establecido para reformar las normas de regulación financiera. Mencionamos cuales son los objetivos principales que tiene asignados y su estructura organizativa.

Hoy vamos a entrar un poco más en los detalles de cuales son las iniciativas que ha propuesto hasta ahora para cumplir con sus funciones. Entre los pasos que se han acometido podemos destacar:

  • se han iniciado trabajos para hacer más transparentes las normas de contabilidad de los instrumentos financieros. Especialmente la provisión de pérdidas por préstamos fallidos y la transparencia en la información de los hedge funds. También se espera conseguir una mayor transparencia en los informes de las agencias de calificación, aunque este es un tema que sigue profundamente afectado por los conflictos de intereses de estas empresas, que recordemos son empresas privadas.
  • en lo relativo a los hedge funds, se ha hecho especial hincapié en la imposición de una serie de principios regulatorios que se apliquen de manera coherente en todos los países.
  • se han revisado al alza los requisitos de capital y liquidez de las entidades bancarias, especialmente en épocas de bonanza para crear un mayor colchón con el que hacer frente a los malos tiempos.
  • desarrollo de un nuevo protocolo para el intercambio de información entre las diferentes entidades supervisoras y regulatorias.
  • se ha comenzado a trabajar en el desarrollo de un sistema de revisión de cada país para comprobar el grado de cumplimiento de las normas de supervisión y regulación internacionalmente aceptadas. Si se detecta un país con problemas de cumplimiento se le hará un seguimiento especial.
  • en marcha la creación de un borrador con los requisitos que deberán incluir las entidades en la elaboración de sus planes de contingencia ante una crisis.
  • mejora de las herramientas de análisis de riesgos sistémicos, con ellas se podrá decidir de forma razonada si la caída de una entidad puede provocar un efecto domino en la economía y tomar decisiones basadas en ello.
  • revisión de los principios que rigen las políticas de compensación, encaminados a dar un mayor control sobre los mismos a entidades reguladoras y accionistas de las empresas.
  • iniciativas para reducir la complejidad de los instrumentos financieros, ya sabemos que parte de la burbuja crediticia estaba basada en vehículos de inversión complicados de entender incluso para los propios expertos.

Esto es sólo un extracto de los pasos que está llevando a cabo, que son muchos, aunque hecho en falta otro objetivo que vaya encaminado a conseguir una mayor transparencia en las empresas que se negocian en mercados de valores. Muchas veces nos enteramos a toro pasado que se ha jugado con información falsa o se ha usado información privilegiada.

Igual que esta reflexión seguro que hay muchas más y todas podrían ocupar un lugar en los puntos a revisar pero está claro que hay que empezar por algo y luego mejorarlo. También hay que ser conscientes de que una vez que mejora el entorno estas normas se van olvidando hasta que vuelve a ocurrir otro desastre.

Consejo de Estabilidad Financiera (FSB)

Desde la cumbre del G-20 de Londres, en Abril de 2009, el Foro de Estabilidad Financiera (FSF) — existente desde 1999 — pasó a denominarse Consejo de Estabilidad Financiera (FSB). Su sede actual está en Basilea (Suiza).

Pero no fue sólo un cambio de nombre, también incluyó una serie de cambios en las funciones a desempeñar.

Como cada día nos llegan informes y análisis de la economía de diferentes organismos, no podemos dejar de fijarnos en esta nueva entidad que además está directamente relacionada con una de las coletillas repetidas en todos los foros: la reforma de los normas y organismos internacionales de regulación financiera.

De la regulación financiera ya hemos hablado aquí en varias ocasiones y es que es un tema que nunca llueve a gusto de todos. Durante la época de bonanza la regulación fue haciéndose cada vez más laxa para aprovechar al máximo las oportunidades en los mercados financieros. Una vez que la burbuja de crédito estalló todas las voces han saltado pidiendo una reforma integral de la regulación que establezca unas férreas normas de control. Pero es ley no escrita que una vez que mejoren las cosas todo volverá a su cauce y la relajación de las normas establecidas se hará patente de nuevo.

No es este un tema fácil de abordar y por ello que se haya intentado centralizar a través de este consejo. Dentro de las misiones que se le han asignado podemos destacar las siguientes:

  • identificar y preveer las acciones necesarias para enfrentarse a las vulnerabilidades del sistema financiero.
  • promover la coordinación e intercambio de información entre las autoridades responsables de la estabilidad financiera.
  • controlar y aconsejar en la introducción de nuevos productos en el mercado financiero.
  • controlar y aconsejar sobre los mejores estandares de regulación financiera.
  • poner pautas que sirvan de guia y apoyo a la constitución de estamentos de supervisión.
  • gestionar planes de contingencia para la gestión de crisis transnacionales.

Para llevar a cabo todas estas funciones se han diseñado varios órganos dentro del FSB, que son:

  1. un comité de gobierno, encargado de fijar los objetivos a largo plazo del FSB. Actualmente presidida por Mario Draghi que tiene un pasado algo en entredicho por haber trabajado previamente en alguno de los bancos de inversión americanos más nombrados en la crisis.
  2. un comité permanente de gestión de vulnerabilidades del sistema financiero, encargado de detectar las vulnerabilidades y proponer soluciones para evitarlas.
  3. un comité permanente para la coordinación de las actividades de regulación y supervisión, servirá de nexo entre las diferentes organizaciones nacionales.
  4. un comité permanente para la implementación de estandares, se encargará de revisar los avances de cada uno de los países en las normas que se vayan estableciendo.

Continuará…


Cumbre G7 del 2010 en Canada

Aunque prácticamente no nos hemos enterado, durante este fin de semana se ha celebrado la cumbre anual del G7 en Iqaluit, en territorio canadiense. Ya sabemos que el G7 está compuesto por: Canadá, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Japón. También sabemos que su papel en el contexto económico internacional ha perdido empuje a manos del G20.

De todas formas siguen manteniendo la agenda de reuniones entre los ministros de finanzas y los responsables de bancos centrales de estos países para debatir sobre los problemas económicos.

La conclusión de la cumbre ha sido bastante positiva pues reafirman una mejoría, lenta pero mejoría al fin y al cabo, de la situación económica internacional. Se comprometen a continuar trabajando para que esa mejoría transitoria sea definitiva y se pongan las bases para no volver a caer en los mismos errores en el futuro. Responsabilizan muy directamente a las instituciones financieras y esperan que paguen por sus errores. Se felicitan porque el G7 tomó un papel protagonista cuando estalló la crisis, aconsejando una serie de medidas urgentes para atajar la situación que según su valoración fueron muy acertadas.

Esta conclusión me parece demasiado “bondadosa” tal y como está el panorama, en especial las dudas que se ciernen sobre la capacidad de hacer frente al deficit de varios países de la eurozona.

En esta pasada cumbre se han vuelto a tratar temas que siguen siendo fundamentales para el futuro más cercano:

  1. Reformas fiscales,
  2. Reformas en regulación financiera internacional,
  3. Revisión y seguimiento efecto de las medidas financieras extraordinarias,

En el tema de reformas de regulación, existe especial preocupación con las garantías de capital a exigir a las entidades financieras. Este tema está sobre la mesa desde hace ya tiempo y se viene repitiendo sin que por ahora se plasme en nada concreto.

Referente a la revisión de las medidas financieras extraordinarias, hay que ser muy cautos porque la retirada precipitada de estas medidas sin que la economía esté completamente recuperada puede ocasionar más perjuicios que beneficios.

Como punto especial en este cumbre se ha tratado la situación de Haití y todos los países se han comprometido a perdonar las deudas con Haití, y fomentar que lo mismo lo hagan el resto de la comunidad internacional.