Tan cerca de la quiebra

En este país vivimos a una nómina de la quiebra.

Anónimo

Rescate financiero

Hoy quería hablar un poco de un término que después de pensarlo mucho no sé como no ha salido antes por aquí. La verdad es que aparece muy a menudo en la prensa económica y hace tiempo que lo escuchamos en radio y televisión a todas horas.

En los últimos tiempos se ha pasado de rescatar bancos y empresas aseguradoras, que fueron las que marcaron los primeros pasos de esta crisis, para ponerse a rescatar países.

El término rescate financiero no se había usado tan frecuentemente como actualmente desde hace mucho tiempo pero hubo épocas pasadas en las que su uso fue también frecuente. En inglés el término de significado más parecido sería bailout, y si leeis cualquier periódico anglosajón lo vereis hasta en la sopa.

Las connotaciones del término inglés son siempre especiales por la forma que tienen de gradar los riesgos. Para mi resulta muy difícil conseguir ver la diferencia cuando manejan por ejemplo bailout frente a otras ocasiones en las que utilizan bank rescue para cosas aparentemente iguales.

En términos económicos, el rescate financiero se aplica cuando es necesario inyectar una cantidad importante de dinero para evitar que una entidad financiera (sea un banco, una gran aseguradora, o incluso un país) llegue a la quiebra. Este rescate a pesar de ser un mal negocio para el rescatador es un mal menor para evitar que se produzca un efecto dominó que lleve a todo el sistema hacia un agujero sin fondo.

Establecer el límite entre donde es realmente necesario efectuar un rescate y donde no lo es es uno de los puntos más difíciles a determinar, pero el número de variables a estudiar para tomar la decisión es muy grande. Se acusa, a toro pasado, que la decisión de no rescatar el banco privado Lehman Brothers puede haber hecho que esta crisis haya adquirido las proporciones que estamos viviendo a estas alturas.

Por otro lado, se acusa a los grandes beneficiados de los rescates de haber actuado de manera irresponsable y de haber salido completamente indemnes a costa del dinero que los contribuyentes han tenido que poner. Siendo estos últimos los grandes perjudicados tanto por un lado (poniendo dinero) como por otro (por ejemplo: viendo como las condiciones para conseguir un préstamo son cada vez más duras).

Desde el estallido de la crisis en todas las listas de mejoras del sistema financiero siempre ha salido el mejorar y acelerar la valoración a la hora de realizar un rescate, haciéndolo lo más justo posible. Con las complejidades que entraña no lo veo fácil y hasta ahora no he visto pasos para ello: valga como ejemplo los dimes y diretes hasta que se acordó el rescate de Grecia.

Claves de la “crisis griega”

Sigo dándole vueltas a las repercusiones tan considerables que los problemas de la economía griega están teniendo en toda la zona Euro y también al otro lado del Atlántico.

Todavía no consigo entender completamente todo el panorama que rodea a esta situación aunque poco a poco voy consiguiendo coger algunos de los conceptos clave a mi modo de ver. A continuación pongo el que parece está claro para todos:

  1. El riesgo principal está en que Grecia llegue a la situación de no poder pagar su deuda y como consecuencia de esto se produzca un efecto dominó que ocasione el empeoramiento de otras economías en problemas.

    Al final se trata de nuevo de un problema de confianza. Si esta quiebra de Grecia como país ocurriese ningún país se fiaría de nadie y los préstamos a países (financiación a través de la deuda soberana de cada país) se paralizarían, nadie prestaría a un país “dudoso”. Igualmente ocurrió al inició de la crisis con los activos tóxicos, todo el crédito interbancario se paralizó porque los bancos no se fiaban ni de su sombra.

Una vez dicho esto hay otros aspectos que no están tan claros.

Por tanto es en interés principal de estos países que la situación griega se reconduzca. No se entiende muy bien como Alemania que tiene un buen pellizco de la deuda continúa retrasando el plan de rescate. Bueno sí se entiende porque las cosas no son tan fáciles cuando tienes que explicar en tú país que vas a dar un montón de millones para salvar otra economía que no es la tuya.

Esta situación me recuerda a la crisis de Lehman Brothers, en aquella ocasión el gobierno americano no quiso ayudar a rescatar Lehman y con ello destapó la caja de Pandora. Todos los expertos dicen que si se hubiese taponado esa fuga la crisis que se destapó después no habría sido tan grave. Al final para enderezar dicha crisis todos los países tuvieron que poner sobre la mesa mucho más dinero del que habría hecho falta para salvar a Lehman.

  • Por otro lado lo que tantas veces hemos escuchado que para solucionar estas crisis globales hay que tomar medidas coordinadas cada vez suena más a rechifla. Si los propios países que respaldan esas medidas no son capaces de ponerse de acuerdo ni en la hora del desayuno como van a tomar medidas concretas y consensuadas en situaciones graves.

Ahora por retrasar un rescate que puede poner en orden las finanzas griegas se puede estar azuzando una crisis mucho más grave.

Turismo … de bancarrota

Turismos hay de muchos tipos: cultural, gastronómico, de aventura, y otros tristemente populares como el turismo sexual. Pero lo que no había visto todavía es esta nueva modalidad de turismo … de bancarrota. Sí, así es como lo llaman en Reino Unido: bankrupt tourism. La traducción le hace perder un poco pero da una idea clara de a qué se refiere.

He descubierto esto leyendo un poco como van las cosas en la isla de Shakespeare. Resulta que se han dado cuenta que en los últimos tiempos se han incrementado exponencialmente el número de peticiones de bancarrota solicitados por extranjeros insolventes.

¿Y a qué puede ser debido esto? La respuesta está en las leyes británicas de tratamiento del procedimiento de quiebra que son las más permisivas de toda la Unión Europea. Además como la libre circulación económica permite declararse en quiebra en cualquier país, pues la gente elige aquel país que le ofrece las mejores condiciones.

En Alemania una persona o empresa que se declara en quiebra responderá ante sus deudores durante un periodo que va de 6 a 9 años. En Irlanda de 12 años en adelante. Pero en el Reino Unido los trámites son sencillos y después de 12 meses todo el proceso habrá terminado y la persona o empresa empezará de nuevo de cero. La verdad es que si es así de sencillo no me extraña que se le esté acumulando el trabajo a los juzgados ingleses.

Parece que ante este boom de bancarrotas foráneas el gobierno británico está poniendo especial atención en la revisión de los expedientes de bancarrota solicitados cuando el solicitante lleva menos de 12 meses de actividad económica en el país y en el que las deudas son con residentes en otros países. Si encuentra que es un caso de turismo de bancarrota lo rechaza.

Puede que lleguemos tarde y ya se haya acabado el chollo.

El secreto de mi éxito

El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y vender como si estuviera en quiebra.

Henry Ford (empresario americano)


Hipotecas en un banco en quiebra

Esta pregunta seguro que os ha surgido alguna vez. Con los amigos más de una vez lo hemos dicho bromeando: ojalá mi banco quiebre que lo único que tengo con ellos es la hipoteca y así me sale gratis. Entre risas al final todo se queda en nada porque como “nunca” pasa.

Bueno, pues esta semana ha cambiado la cosa para algunos clientes porque el Banco de España ha tenido que intervenir a Caja Castilla-La Mancha porque estaba en quiebra técnica. En este caso al intervenir, de manera anticipada, el Banco de España la situación no es tan grave porque se tomarán las medidas necesarias para que la caja siga funcionando ordenadamente hasta que se liquide. Pero, ¿qué pasa con las hipotecas cuando una caja o banco se va a la quiebra?, ¿se puede dejar de pagar?

La respuesta que a todos se nos viene a la cabeza es que seguro que habrá que seguir pagando, nadie te va a regalar ese dinero. Y con ese razonamiento estamos en lo cierto, sería un sueño que te diesen cientos de miles de euros y luego se olvidasen de ello. No, eso no funciona.

Cuando el banco es intervenido, el control del mismo recae sobre el Fondo de Garantía de Depósitos y desde aquí se tomarán las acciones necesarias para liquidar el banco y podrían ocurrir varias cosas:

  1. Que el banco lo compre otro banco, seria el caso más sencillo porque en esa situación la hipoteca pasaría a ser controlada por la nueva entidad y para el hipotecado como si no hubiese pasado nada: a seguir pagando.
  2. Que no haya un comprador claro y se liquide por partes, en tal caso áquel comprador que se haga con nuestra hipoteca será nuestro nuevo acreedor.

En una etapa previa a lo que ha ocurrido ahora existe la solución intermedia en la que el banco antes de la intervención recurre a la fusión con otro banco, en ese caso tampoco cambiaría nada y seguirías pagando a la caja de toda la vida (quizás con nuevo nombre y con nuevos gestores).

Al final siempre habrá un nuevo acreedor que se haga con los derechos para recibir tus pagos y todo será como al principio excepto que cambiarán los nombres y quizás haya que hacer algún papeleo, pero pagar habrá que seguir pagando.

Más información: Real Decreto 18/1982 de Fondo Garantía de Depósitos en Cajas

Declararse insolvente

¿Qué significa declararse insolvente?

Pregunta que me estoy haciendo últimamente por reiteración. Cualquiera reconoce rápidamente de lo que se está hablando, pero como siempre quedan matices que puede ser útil conocer. Como siempre la primera aproximación debe pasar por una consulta al diccionario. Veamos la definición de insolvente:

Que no tiene con qué pagar sus deudas. Dícese de quien coyunturalmente carece de liquidez para hacer frente al pago de los compromisos adquiridos. Pero el insolvente más característico es aquel cuyo activo no es suficiente para hacer frente al pasivo (quiebra). En lenguaje simplista se dice insolvente todo aquel que tarda en pagar, se demora, pide aplazamientos o devuelve efectos a su cargo.

En mi caso particular se me mezclan mucho los conceptos de insolvencia, suspensión de pagos y quiebra. Pero después de leer un poco creo que he llegado al quid de la cuestión. La insolvencia es un paso previo y necesario para entrar en los procedimientos de quiebra o suspensión de pagos.

Antes de pedir el concurso de acreedores (voluntario) el deudor debe demostrar que es insolvente o lo será en el futuro. Si son los acreedores los que reclaman el concurso de acreedores del deudor (necesario) deben demostrar la insolvencia del mismo. Pero además para aclarar un poco más se pueden distinguir 2 tipos de insolvencia:

  1. Permanente, es la que se traduce en una quiebra.
  2. Transitoria temporal, se traduce en el procedimiento de suspensión de pagos.

Todos los pasos que van desde la justificación de la insolvencia, pasando por la declaración de quiebra o suspensión de pagos, hasta la finalización del procedimiento legal están regulados por la Ley 22/2003, de 9 de Julio, Concursal.

Por tanto no es tan fácil como parece declararse insolvente o apuntar a alquien como insolvente. Hay que justificarlo:

  • bien (deudor) no tener bienes en ningún sitio que puedan responder a los pagos exigidos,
  • o bien (acreedor) tener justificantes documentados de recibos impagados.

Y como colofón decir que una vez cerrado el procedimiento sin que los acreedores hubiesen podido cobrar, el deudor seguirá respondiendo con sus bienes futuros (momento en que se hace de nuevo solvente) si se reabre el procedimiento.