Foro Social Mundial Dakar 2011

Como una alternativa al recientemente celebrado Foro Económico Mundial de Davos se ha celebrando durante la pasada semana del 6 al 11 de Febrero de 2011 en Dakar, la capital de Senegal, la undécima edición del Foro Social Mundial (World Social Forum).

Es un evento anual con una repercusión mucho menor que la del lujoso e hiperpublicitado Foro de Davos. Sus medios son muy limitados, tanto que este año ha habido masificación en las salas de la Universidad de Dakar donde se celebraba. Pero a pesar de ello sus temas de trabajo son tanto o más interesantes que los que se tratan en la cumbre suiza.

Al tratarse de un foro social sus discusiones se centran principalmente en fomentar el desarrollo sostenible y para ello es necesario pensar menos en los beneficios y la rentabilidad y más en las personas y sus necesidades básicas (alimentos, salud, reparto equitativo de la riqueza, etc).

El lema fundacional, que se estableció en la primera reunión del Foro en Porto Alegre allá por el año 2001, sigue vigente y se resume en 4 palabras: “Otro mundo es posible”.

En las reuniones de este año se han tratado diversos temas, de los que más han sonado podríamos mencionar los siguientes:

  1. La revolución pacífica que ha cambiado el poder en Egipto se ha seguido con una atención inusitada. Este cambio espontáneo tanto en Tunez como en Egipto con sólo días de diferencia, después de tantos años (más de 30) de dictadura pone de nuevo de manifiesto que el lema del foro no son sólo palabras. Parece que más países de la zona árabe están por seguir el mismo camino que ya han tomado Tunez y Egipto. Aunque para la transición hacia la democracia todavía queda un largo y complicado camino por andar.
  2. Otro tema recurrente es la educación, que se destaca por los participantes como un problema fundamental para que muchos países construyan sobre ella las bases de un país mejor y dejen atrás años de pobreza y de guerras por el poder. Se habla de la tecnología (fenómenos como el de Facebook en Egipto) como un elemento muy poderoso.
  3. También se ha hablado de la migración y los desplazados por las guerras, ambos son grupos desprotegidos totalmente de los más elementales derechos. En muchas ocasiones los países receptores de la migración se aprovechan de los emigrantes y luego cuando no son necesarios se desprenden de ellos como un juguete que ya no interesa.
  4. Varios de los grupos de discusión se han centrado en la necesidad de poner coto a los paraisos fiscales. El año pasado fue un punto negro señalado en varias de las cumbres del G20 como área a mejorar y de la que dependería que saliese a la luz una cifra impronunciable de dinero.
  5. Y también se habló de: la falta de condiciones sanitarias, el hambre por la falta de alimentos, la mejora de las redes para la distribución del agua, ….


Al final también queda la sensación de que muchas de las ponencias dan vueltas sobre cosas que son obvias pero que llevan muchos años siéndolo sin que por ello hayan cambiado. Y así los países pobres siguen siendo igual de pobres y cada vez más. Al tiempo que los países ricos se benefician de los recursos naturales y de la mano de obra barata sin que quede ningún beneficio en dichos países, excepto el que se llevan los dictadores.

Conclusiones en Davos 2010

La edición número 40 del Foro Económico Mundial (WEF) ha terminado marcado por las ausencias de grandes lideres políticos, especialmente llamativa ha sido la baja participación de Estados Unidos que ya se venía anunciando. Pero también se ha echado de menos una mayor participación de países como Alemania o Rusia.

Se nota que tanto China como India y principalmente China están adquiriendo cada vez más un fuerte protagonismo en estos eventos. Algo que realmente les corresponde por su influencia en la marcha de la economía.

Lo que si da la impresión es de que hubo más discusión y debate que otros años, al menos así lo ha parecido por la repercusión de las opiniones aparecidas en los medios.

El tema central ha sido el de las reformas en el sector financiero. Hace muy pocos días que Obama amenazó a los grandes bancos de Estados Unidos con reforzar la regulación e impedir que se creen bancos enormes que puedan arrastrar toda la economía tras ellos. De momento no se ha llegado a ningún acuerdo y se sigue hipotecando a nuevas reuniones del G20, el G8 y las decisiones que tome cada país.

También se ha hablado mucho de lo poco que se ha aprendido de los errores pasados cuando en menos de un año se han vuelto a presentar resultados record y además se han concedido “bonus” del mismo estilo que los que se venían concediendo los años previos a la crisis.

Parece que al menos entre políticos y empresarios existe consenso sobre el estado actual de la economía y sus perspectivas de futuro:

  • La economía global sigue estando en un estado preocupante, con muchas economías enredadas en fuertes deudas y cada una haciendo la guerra por su cuenta.
  • El riesgo de que se produzca una crisis por la deuda de algún país sigue siendo importante (aquí no se menciona pero se está apuntando a Grecia, a España, a Irlanda, e incluso al Reino Unido).
  • Mientras que los bancos no se olviden de sus cuentas de resultados, sus bonus y se pongan a facilitar financiación a las empresas y las familias, la recuperación va a ser muy lenta.

Y, aunque repetidas mil veces en cualquier cumbre que se precie últimamente, las cosas que hay que hacer para no recaer en la crisis son:

  1. Fomentar la coordinación de la economía mundial.
  2. Impulsar la creación de empleo y la apertura de los mercados comerciales.
  3. Reformar y mejorar las instituciones internacionales.
  4. Buscar soluciones a la pobreza y el cambio climático.

Y en el apartado de decepciones podríamos decir que: se habló poco del clima (se deja para la reunión de México), del futuro ante el agotamiento del petroleo, de las desigualdades que sufren las mujeres, de los países del tercer mundo.

En este sentido sólo destacar la iniciativa de Bill Gates de donar un montón de millones para que las vacunas lleguen a los países más pobres y también múltiples compromisos para la reconstrucción de Haití.

La cara más espectacular de Davos


Mejorar el estado del mundo: repensar, rediseñar, reconstruir

Con este lema tan elaborado se presenta la próxima reunicón del Foro Económico Mundial, también conocido popularmente como foro de Davos. La de este año es la reunión número 40, que es un número ya bastante representativo, 40 años reuniéndose para hablar e intercambiar ideas alrededor del estado actual y futuro de la economía.

Se celebrará entre los días 27 y 31 de Enero de 2010, como siempre en la ciudad alpina de Davos, en Suiza, destino preferido de los amantes del ski.

Y con un lema como el que trae son muchos los objetivos que se propone alcanzar aunque como hemos dicho otras veces, este foro en los años de bonanza daba mucho de si, pero desde que estalló la crisis su impacto e influencia se ha desinflado notablemente. Ya hablábamos el año pasado de sus pretensiones y de los pocos resultados finales.

El programa del evento tiene varios temas fundamentales entorno a los que se deberán desarrollar todas las conferencias y discusiones. Aquí ponemos el resumen de las mismas:

  • ¿Cómo reforzar el bienestar social y económico?
  • ¿Cómo mitigar los riesgos globales y enfrentarse a los fallos sistémicos?
  • ¿Cómo mejorar la seguridad?
  • ¿Cómo crear un entorno favorable de valores?
  • ¿Cómo construir instituciones eficaces?

La verdad es que son áreas muy generales y abstractas y aquí creo que está el gran problema de este foro: la falta de concreción en sus iniciativas. Al reunir a miles de participantes de áreas tan dispares como la política, la empresa, la ciencia, los medios de comunicación, etc, sin unos objetivos claros se pierden muchas de las posibilidades de éxito de una cumbre internacional.

Lo único que sí parece tener sentido es la idea de fomentar la cooperación internacional en todos los sentidos:

  • desde crear iniciativas para rediseñar las estructuras y sistemas de cooperación
  • pasando por recuperar la confianza en lo que funcionaba y sigue funcionando aunque haya que seguir trabajando por mejorarlo
  • y buscando las mejores ideas e iniciativas que impulsen de manera positiva tanto los sectores económicos como medioambientales.

En resumen buenas intenciones pero habrá que ver los resultados conseguidos cuando se ponga el cierre a la reunión. Veremos lo que han sido capaces de repensar, rediseñar y reconstruir.

Pesimismo en Davos 2009

Como comentábamos hace una semana habría que estar atentos a los resultados que se produjesen en la reunión del Foro Económico Mundial en Davos. Y a primera vista los resultados han sido más o menos los esperados.

  1. Protagonismo total de la crisis económica.
  2. Toda la cumbre ha estado presidida por un ambiente pesimista.
  3. A la cumbre han faltado muchos representantes de países y empresas que otros años estuvieron siempre presentes (muchos de Estados Unidos), ocupados ahora en otros asuntos de mayor importancia.
  4. Las conclusiones a las que se ha llegado no son la panacea ni supondrán una solución rápida a los problemas que están enfrentando muchos gobiernos y empresas.

La conclusión más general parece ser la de que para conseguir una solución global a un problema global es necesaria la cooperación de todos y la toma rápida de decisiones.

Una cosa es decirlo y otra llevarlo a cabo.

Las quejas que han salido a relucir son de muchos tipos:

  • De las pautas de acción que se habían decidido en la cumbre de Washington, muchas centradas en la cooperación, prácticamente no se han ni siquiera arrancado. Cuando lo que se está pidiendo es acciones decididas y rápidas parece que se sigue sin tener claro el camino.
  • Muchas discusiones se han centrado en las decisiones que sí se están llevando a cabo. Principalmente sobre las ayudas de los estados a los bancos y empresas con dinero del contribuyente. Muchos son los críticos que dicen que estas soluciones puede que no sean tan positivas como parece  a primera vista.

Parece que otros temas que han sido principales en años anteriores (los relacionados con el cambio climático y el desarrollo sostenible del crecimiento economico) han pasado a un segundo plano.

La mayor parte de las reuniones mantenidas entre los ejecutivos de diferentes empresas para intercambiar opiniones y servir como caldo de cultivo para construir una visión general de los problemas económicos no han llegado a ningún sitio. Se culpan unos a otros de los excesos que han conducido a esta situación sin ofrecer ninguna solución. Parece que muchos se refugian en la estrategia del avestruz, meter la cabeza en sus propios asuntos, ignorando todo lo demás para poder salir adelante.

Y finalmente, parece que esto va a durar más de lo previsto inicialmente. Esperemos que se equivoquen.

Foro Económico Mundial (Davos)

A partir de hoy se abre este encuentro internacional para que los representantes de las compañías más importantes del mundo debatan sobre las expectativas que se presentan en este año tan especial. Si los últimos años ha venido teniendo fuerte repercusión mediática (a pesar de no tener un efecto que el común de los mortales pueda percibir directamente) este año no será menos.

La primera reunión del Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) se celebró en 1971, por tanto tiene 38 años de historia. Es una organización sin ánimo de lucro que reune a lo más selecto del mundo financiero, económico y político en una reunión anual de una semana de duración en la ciudad de Davos (Suiza). Sólo se asiste por invitación previa.

La ciudad de Davos está enclavada a 1500 metros de altura en los Alpes suizos y recibe anualmente miles de visitantes para disfrutar de los deportes de nieve y el ocio. Pero durante una semana de finales de Enero se ve tomada por los medios de comunicación, políticos y empresarios.

El objetivo del encuentro es el intercambio de ideas y la búsqueda de mejores perspectivas tanto económicas como sociales a nivel global. Parece demasiado utópico.

El Foro Económico Mundial se ha centrado tradicionalmente en la búsqueda del crecimiento sostenible de la economía. Por ello se dedican gran parte de las sesiones a debatir sobre:

  1. el cambio climático,
  2. la financiación de países en desarrollo,
  3. el aprovechamiento energético,
  4. mejoras en la gestión de la salud,
  5. la lucha contra la corrupción, etc.

El lema de la reunión de este año tiene que estar en sintonía con la situación actual. Por ello se ha bautizado con algo que viene a ser: “Dando forma al mundo después de la crisis“.

Durante esta semana se celebrarán multitud de sesiones informativas, conferencias, entrevistas, etc. En ellas tomarán parte unos 2500 participantes de 96 países, de los cuales 1.200 son presidentes de grandes corporaciones. Este año parece que el estamento político va a tener un marcado protagonismo y 40 líderes de gobierno harán acto de presencia.

Los últimos años venía siendo un desfile de grandes gurus que se dedicaban a sacar pecho por sus logros sin obtener demasiada utilidad práctica del foro. Este año muchos de los que así se comportaban estarán buscando la manera de salvar sus compañías si es que todavía están al mando de ellas. Los que asistan tendrán que hacerlo con algo más de humildad y respeto hacia la sociedad.

Si se obtiene alguna conclusión interesante estaremos atentos.