Los depósitos bancarios vuelven a la carga

Desde hace unas semanas que los bancos se han lanzado a una guerra por captar fondos. No sabemos exactamente a que se debe este repentino interés por nuestros ahorros cuando han pasado casi 2 años desde que las ofertas de depósitos iniciasen un descenso que no parecía tener fin.

Parece que ha llegado el momento de volver a tener en cuenta este producto financiero como elemento de inversión. Como otras veces hemos comentado el atractivo de las IPF es su alta seguridad, más aún si tenemos en cuenta que el límite de dinero asegurado por el fondo de garantía de depósitos se incrementó al inicio de la crisis hasta los 100.000 euros por titular y entidad bancaria. Por contra las rentabilidades suelen ser inferiores que en otros productos.

Las posibles explicaciones a este cambio de tendencia podrían estar resumidas en los siguientes puntos:

  1. La mejora de las perspectivas económicas. Muchos de los países más desarrolladas ya han confirmado su salida de la recesión y los datos de consumo mejoran trimestre a trimestre. También los datos de las encuestas indican que la percepción de la economía de la población española ha mejorado respecto a los últimos años.
  2. La estabilidad de los mercados financieros. Una vez pasado el tsunami inicial y las tensiones en el mercado interbancario los gobiernos y organismos internacionales han cerrado el grifo de ayudas a los bancos y estos tendrán que buscar el dinero de otro sitio.
  3. Las previsiones de un incremento de los tipos de interés. En el área euro el BCE ya viene avisando que no volverá a bajar los tipos y que una vez controlada la crisis no se pueden mantener durante mucho tiempo unos tipos tan bajos que podrían disparar la inflación. Las previsiones indican que en el último trimestre del año se puede producir la primera subida de tipos de los últimos tiempos.

Nunca una decisión estrátegica de este tipo se toma por un sólo factor, suele ser el resultado de un cúmulo de condiciones que propician el cambio de situación.

A este cambio no podemos responder de otra manera que aprovechando al máximo la guerra de ofertas que se está produciendo. Los bancos quieren conseguir la confianza de los clientes para que estos depositen sus ahorros.

  • No hay que dejarse llevar por las prisas y hay que estudiar las ofertas concienzudamente.
  • No todo es la rentabilidad, también hay que fijarse en el resto de condiciones: las condiciones de cancelación anticipada, periodo de liquidación de intereses, posibilidad de renovación, plazo del depósito, etc.
  • Además en muchas ocasiones los depósitos exigen una cierto compromiso de permanencia que puede ser contraproducente cuando, en un mercado tan dinámico como el actual, aparezcan mejores ofertas y no podamos optar a ellas.
  • Si para conseguir una determinada rentabilidad hay que contratar otros productos mucho cuidado porque podemos estar invirtiendo en productos que no son interesantes y que implican un riesgo no deseado.

Pero desde luego y como colofón si tenemos algún ahorro hay que aprovechar estos resquicios que nos da la crisis para exprimir los euros que tanto trabajo cuesta ganar.

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Un plazo fijo muy original


Ahorrar en bancos vs Inversión inmobiliaria

Son tiempos estos en los que la gente con dinero para hacer alguna inversión se hace esta pregunta con bastante frecuencia. Se está viendo como poco a poco los precios de la vivienda están tomando una senda con pendiente descendente y ya estamos como en el cuento de la lechera.

Al mismo tiempo los intereses de las cuentas de ahorro y las imposiciones a plazo fijo están disminuyendo progresivamente acercándose a la base impuesta por el tipo de interés del dinero fijado por el Banco Central Europeo (BCE). Este tipo se encuentra actualmente en el 1%, así que la rentabilidad obtenida con estos productos cercanos a ese tipo de interés es bastante decepcionante.

De todos modos aquí siempre recomendamos que más vale poca rentabilidad a cambio de una buena seguridad. Ya todos sabemos como las gastan los magos de las altas rentabilidades (Madoff, Forum, etc).

Hace no mucho tiempo preguntábamos a la gente su opinión sobre si era buen momento para invertir en vivienda. Las opciones se centraban en:

  • ahora es un buen momento para invertir en vivienda,
  • mejor esperar para invertir, los precios serán más bajos.

Los resultados no eran muy amplios pero la tendencia parece más cercana a la segunda elección, es decir, mejor esperar y ver. Los precios serán más bajos en un futuro no muy lejano. La opinión de los lectores de este rincón de la red merece mi mayor respeto, así que les haremos caso.

Todos los vendedores de vivienda dicen exactamente lo contrario.  Argumentan que lo que tenía que bajar ya se ha bajado. También indican que ahora se pueden encontrar chollos. ¿Dónde?. Se multiplican las ferias inmobiliarias, las subastas, … Pero las viviendas no salen porque siguen siendo muy caras.

Por otro lado los datos de concesión de hipotecas, de evolución de precios de la vivienda indican justamente lo opuesto. El número de ventas sigue descendiendo. La evolución de los precios sigue siendo a la baja, lentamente pero a la baja.

Como decía más arriba, y más en estos momentos de incertidumbre, es mejor hacer caso del sabio refranero español y aplicar lo de más vale pájaro en mano que ciento volando.

¿Amortizar hipoteca o IPF?

Desde hace unos días estoy dándole vueltas a qué hacer con el dinero que he podido ahorrar hasta final de año.

Como estuvimos planteando por aquí hace algún tiempo, hay varias posibilidades:

  1. Invertirlo en un plan de pensiones, pensando en el futuro y aprovechando sus ventajas fiscales. Ya comentamos que en la última modificación del IRPF había perdido parte de su atractivo. Por esto ya lo descarté hace tiempo.
  2. Invertirlo en un depósito de alta rentabilidad. Esta parece una posibilidad que está perdiendo fuerza debido a las bajadas del precio del dinero que están aplicando los bancos centrales. Estas bajadas se están transmitiendo a las rentabilidades ofrecidas por los bancos y día a día se ve como las ofertas que existían hace un mes van desapareciendo.
  3. Realizar una amortización parcial de la hipoteca.

Este último punto es por el que finalmente me he decidido y en cuestión de unos días voy a quitar una pequeña parte del capital pendiente de mi hipoteca. Sí, voy a reducir plazo. Prefiero esto a reducir cuota como ya he comentado en otras ocasiones.

El razonamiento que me ha llevado a elegir esta opción está justificado en parte porque:

  • Las otras opciones no me atraían demasiado por lo ya comentado y en este momento tampoco me llaman demasiado la atención otras opciones más arriesgadas.
  • Por otro lado la última revisión del tipo variable no me ha sido nada beneficiosa y considero adecuado reducir lo máximo posible el capital pendiente para pagar menos intereses.
  • Y finalmente me resulta favorable fiscalmente para pagar menos a Hacienda y si las cuentas salen como las he preparado tener derecho a devolución.

Imagino que no soy el único que anda en estas disquisiciones porque ya quedan pocos días para ajustar las inversiones del 2008 y que salgan lo mejor posible para el futuro y para la declaración del IRPF.

Calculadora para TAE en IPF con interés creciente

Siguiendo el mismo camino que en anteriores ejemplos de cálculos bancarios, una vez aclarado cómo funcionan las operaciones matemáticas necesarias lo más cómodo es tener algún simulador o calculadora que lo haga automáticamente. Así que aquí está el que he creado para este fin.

Espero que funcione correctamente, cualquier problema o incorrección no teneis más que dejarlo en los comentarios.

Depósitos a interés creciente

Últimamente son cada vez más numerosas las ofertas de las entidades bancarias basadas en depósitos a interés creciente. Se trata como cualquier otra imposición a plazo fijo de un instrumento de elevada seguridad para la inversión y que en el panorama actual de variación tan acusada de tipos –impulsada por la inflación y la crisis crediticia– puede ser una buena alternativa.

En cualquier caso como todos los depósitos tiene ventajas y desventajas, para el caso de interés creciente unas lo son más que otras.

Ventajas.

  • instrumento de inversión de bajo riesgo.
  • exento de comisiones, en común con cualquier depósito.
  • para el caso particular de depósitos de interés creciente, se inicia el depósito con un interés el cual se va incrementando paulatinamente con el paso del tiempo. De esta manera se intenta evitar la posibilidad de contratar un depósito a un tipo de interés fijo que con el paso del tiempo pierda competitividad por la evolución de los tipos.

Desventajas.

  • la más importante para mi es que el periodo de contratación de este tipo de depósitos suele ser bastante largo, varios años (de 2 años en adelante). A pesar de tener asegurado un incremento en el interés tampoco te asegura que en poco tiempo te quedes desfasado.
  • pérdida de otras posibilidades de inversión al mantener el dinero invertido durante un largo período de tiempo, más grave aún si no hay posibilidad de cancelación anticipada.
  • y ojo con la TAE que a veces lo que en un primer vistazo puede parecer bueno luego mirando los números en detalle no lo es tanto.

A la hora de contratar este tipo de depósitos es necesario tener muy claras sus condiciones que pueden hacer cambiar la rentabilidad del producto:

  1. plazo del depósito (para que se note será mayor de 2 años).
  2. período de liquidación de intereses (mensual, trimestral, semestral, anual, …).
  3. tipo de interés inicial y diferencial de incremento (por ejemplo: medio punto cada año), además del período de revisión del interés.
  4. posibilidad de cancelación anticipada, aunque está puesto en cuarto lugar es uno de los puntos más importantes para permitir un cambio de estrategia de inversión. Si hay posibilidad de cancelación anticipada hay que ver si conlleva alguna penalización.

Fiscalidad.

Se trata de una imposición a plazo y como tal se considera rendimiento del capital mobiliario y por tanto tributa al habitual 18% en el IRPF. También a tener en cuenta que los intereses generados periódicamente están sujetos a una retención del 18%.

Más información: Ejemplo | Y otro

Imposiciones a plazo fijo (IPF)

Se están convirtiendo en el producto estrella de este año 2008. Debido a los problemas de liquidez de los bancos y cajas todos han emprendido una carrera por ofrecer diferentes versiones de este tipo de producto con el que captar fondos. Al tratarse de un producto de bajo riesgo tiene también un fuerte tirón entre los clientes en esta época de inestabilidad económica.

La imposición a plazo fijo o depósito es un producto muy similar a las cuentas de ahorro pues promete unos intereses a cambio del dinero inyectado al banco pero va un poco más allá pues impone una pérdida de liquidez durante el período de contratación del depósito (el dinero no se puede tocar). Una vez transcurre el período del depósito (puede variar desde días, meses, hasta varios años) el dinero se recupera en la cuenta, pero durante el plazo de imposición no se puede retirar a no ser que se esté dispuesto a asumir la penalización correspondiente (muy habitualmente la pérdida de toda o una parte de la rentabilidad prometida). Durante el plazo del depósito se recibirán los intereses correspondientes acordados de antemano, la liquidación de los intereses también puede variar según el depósito pudiendo percibirse por períodos transcurridos (por ejemplo mensualmente si el plazo es superior) o al finalizar la imposición. Fiscalmente están afectados por la misma retención del 18% que las cuentas de ahorro.

Y es que si ahora mismo miras un poco las diferentes ofertas existentes comprobarás que hay multitud de modalidades de depósitos. Aquí si que es muy necesario lo de “busque, compare y si encuentra algo mejor ….”. A grandes rasgos podríamos clasificar los siguientes tipos:

  • depósitos a interés fijo, ofrecen un interés fijo (normalmente mejor que las cuentas de ahorro) durante un plazo que varía aunque lo más normal es: mensual, a 6 meses, a 12 meses, a 2 años.
  • depósitos a interés creciente, comienzan con un interés que se mantiene durante una parte del plazo y conforme transcurre el tiempo el interés se va incrementando. Suelen ser de varios años.
  • depósitos estructurados, normalmente están compuesto de una rentabilidad con un interés fijo y luego un diferencial variable que puede incrementar esta rentabilidad fija en función de la evolución de otro determinado producto (cesta de acciones, índice bursátil, campeón de Liga, etc).
  • depósitos garantizados, inicialmente no se sabe la rentabilidad final pues ésta puede ser: una rentabilidad reducida u otra superior en función de que se cumpla una determinada condición (por ejemplo: que el valor de una acción suba más de un 20%).

Las 2 desventajas principales de los depósitos residen en la congelación durante un período más o menos largo de una elevada suma de dinero. Durante este período pueden ocurrir cosas:

  1. la evolución de la inflación, ahora mismo ya es difícil encontrar un depósito que ofrezca una rentabilidad superior a la inflación. Si además la inflación continúa elevándose, la pérdida de valor del dinero se hará aún mayor.
  2. la evolución de los tipos de interés, si los tipos de interés suben se puede estar perdiendo la oportunidad de invertir con rentabilidades superiores al estar pillado con el depósito. Por ello cada vez son más populares los depósitos de interés creciente que protegen algo contra este problema.

Más información: Información actualizada sobre depósitos