¿Cómo pagar las deudas?

Sólo hay dos medios de pagar las deudas: por el trabajo y por el ahorro.

Thomas Carlyle (escritor inglés)


Soluciones para la crisis …

Tenemos soluciones...


El civismo en los negocios

La educación y la cortesia son el mejor capital invertido en los negocios.

P.T. Barnum (empresario americano)


La crisis islandesa: ¿pagar o no pagar?

Hace aproximadamente un año que estuvimos hablando por aquí de la situación a la que había llegado Islandia. Una vez ejemplo de país con una calidad de vida envidiable, con una pequeña población industriosa y eficiente. Pero todo desapareció de un plumazo de la mano de la crisis financiera del 2008.

Todo por los bancos ávidos de beneficios fáciles y sin ninguna preocupación por los riesgos que estaban asumiendo, muy por encima de su capacidad, como a la postre se ha demostrado. La caida de Icesave y Landsbanki ahora tiene que ser amortiguada por los ciudadanos islandeses.

Esta historia de rescate de los bancos por parte del gobierno no es nueva y ha ocurrido en otros países (Irlanda, Holanda, Estados Unidos, Reino Unido, y también aquí en España aunque por el momento a menor escala). Pero en Islandia ha ocurrido algo completamente novedoso y es que el pueblo se ha negado a asumir las deudas contraidas por los bancos privados. Y lo ha hecho agotando todas las posibilidades que su democracia les permitía haciendo efectivo su derecho a participar en decisiones de especial importancia, como en este caso lo es.

Hace un año que se sometió a referendum una primera ley que había aprobado el parlamento islandés para devolver el dinero que el gobierno inglés y holandés habían aportado para compensar las pérdidas de los clientes afectados por la quiebra de Icesave. La cantidad reclamada oscila alrededor de los 3.700 millones de euros y sus intereses.

Ese primer referendum (7 de Marzo del 2010) rechazó de manera abrumadora la ley y se opuso frontalmente al acuerdo que había negociado el gobierno islandés. A partir de ese momento se abrió una nueva negocación ante las fuertes presiones de los organismos financieros internacionales.

Esta nueva negociación llegó a un nuevo acuerdo que fue aprobado por el parlamento islandés, el 17 de Febrero del 2011, pero posteriormente fue vetado por el primer ministro y automáticamente se ha convertido en una nueva convocatoria de referendum que tendrá lugar el próximo 9 de Abril de 2011. Dejando la decisión final en manos del pueblo.

Parece que esta vez las cosas han cambiado sustancialmente y la gente está más por la labor de acabar con este asunto (más del 60% votarían a favor) y lavar su imagen de cara al exterior. Pero, ¿qué ha cambiado?:

  1. Por un lado una disminución de los intereses aplicados por Reino Unido y Holanda desde el 5% previo hasta el 3% actual.

  2. Por otro lado, el contribuyente solamente se hará cargo de lo que los activos de los bancos quebrados no puedan cubrir y los activos de Landsbanki han incrementado su valor (principalmente inversiones en empresas) debido a la mejora de la situación económica.

  3. Por otro lado la presión internacional es fuerte. Desde el exterior no se olvida que todos los ratings sobre Islandia están en el nivel de riesgo más alto y que tiene que afrontar pagos sobre los préstamos (más de 2.100 millones de dólares) que ha recibido del FMI. Un no a la ley haría que los organismos internacionales iniciasen acciones legales contra Islandia que tendría muchas papeletas de perder y que supondría que el coste de la deuda se vería penalizado e incrementado. Además de ver como su prestigio internacional quedaría dañado irreversiblemente.

La respuesta: el 9 de Abril de 2011.


El tasador del banco


¿Cómo conservar tú fortuna?

Hace falta una gran osadía y una gran cautela para amasar una gran fortuna; cuando se ha logrado, hace falta diez veces más osadía y cautela para conservarla.

Anónimo


Las dudas sobre los pagarés de Nueva Rumasa

Ya llevo algunas semanas siguiendo con interés las noticias sobre la situación financiera de la sociedad Nueva Rumasa, propiedad de la familia Ruiz-Mateos, una vez que ha solicitado la fase previa a la entrada en concurso de acreedores.

Los problemas por la falta de liquidez son diversos: falta de suministro de materias primas, consiguiente paralización en la producción, retraso en el pago de nóminas, aplazamiento en los pagos a la Seguridad Social.

En un primer momento Nueva Rumasa se ha acogido al artículo 5.3 añadido, con el Real Decreto Ley 3/2009 de 27 de Marzo, a la Ley Concursal 22/2003 de 9 de Julio, solicitando la entrada en preconcurso de acreedores.

«3. El deber de solicitar la declaración de concurso no será exigible al deudor que, en estado de insolvencia actual, haya iniciado negociaciones para obtener adhesiones a una propuesta anticipada de convenio y, dentro del plazo establecido en el apartado 1 de este artículo, lo ponga en conocimiento del juzgado competente para su declaración de concurso. Transcurridos tres meses de la comunicación al juzgado, el deudor, haya o no alcanzado las adhesiones necesarias para la admisión a trámite de la propuesta anticipada de convenio, deberá solicitar la declaración de concurso dentro del mes siguiente.»

Muy diferente de si la declaración de concurso la solicita un acreedor, en ese caso entrarían los administradores judiciales y la familia Ruiz-Mateos perdería el control de la empresa, siendo bastante probable que se liquidase la misma para pagar las deudas.

Al solicitar el preconcurso, tiene un periodo de tres meses para llegar a un convenio con los acreedores. Durante ese periodo puede negociar retrasos en los pagos así como reducciones de los mismos (quitas), y mientras tanto mantiene el control de la empresa y además continúa funcionando con relativa normalidad.

El plan que presenta Nueva Rumasa además incluiría una reestructuración de las empresas (posibles EREs temporales en algunas empresas) y conseguir la entrada de capital externo a través de fondos de inversión con vocación de invertir a largo plazo.

Por lo que he estado leyendo los datos que resumirían un poco la situación son los siguientes:

  1. El conglomerado está compuesto por 117 sociedades con más de 10.000 empleados, de las que 10 presentan preconcurso (Dhul, Clesa, Garvey, Rayo Vallecano, Elgorriaga, Trapa, Quesería Menorquina, Hibramer, Cacaolat y Carcesa), que son realmente las más importantes.

  2. A lo largo de los últimos dos años y ante las dificultades para conseguir financiación y refinanciación han emitido valores de deuda privada para captar capital. En total han sido 4 emisiones con rentabilidades que van desde el 8% hasta el 10% con vencimientos hasta dentro de 5 años y además 2 ampliaciones de capital. A través de estos bonos el conglomerado Nueva Rumasa habría captado unos 140 millones de euros que se habrían destinado a la compra de nuevas empresas, y aquí se entra en discusión porque las noticias indican que en lugar de a eso dicho capital habría servido para cancelar deudas.

  3. La empresa está valorada en aproximadamente 5.900 millones de euros y el pasivo al que se enfrenta es relativamente pequeño frente al valor del activo. La deuda que tiene frente a los bancos es de 700 millones y además otros 300 millones más con otros acreedores.

La situación de los bonistas (del orden de 5000) no es de lo más halagüeña porque serían de los últimos en cobrar en caso de quiebra. Según Nueva Rumasa no deben tener miedo porque van a cobrar tanto los intereses como el principal que inviertieron cuando venzan sus pagarés. Pero saltan noticias de que no se está atendiendo el pago de algunos de estos pagarés cuyo vencimiento se está produciendo estos días.

Aquí hay que decir que cualquiera que invirtiese en estos bonos sabía que tenían un riesgo alto, de ahí la alta rentabilidad que ofrecían (hasta un 10%). También la CNMV emitió varias advertencias indicando que se estudiasen con detenimiento todos los datos antes de invertir. Y esto es así. Hay veces que las inversiones salen bien y otras que no lo hacen tanto, ahí está la gracia, y cada uno debe ser responsable de sus inversiones.

La solución más fácil, puesto que el valor de los activos es grande, sería la de vender parte de los activos y liquidar las deudas.Pero hay que tener en cuenta que este no es el mejor momento para la venta y que además no encaja con la filosofia que vende la empresa.

Continuará…