Influencia de las agencias de calificación

Es un tema manido por las veces que lo hemos tocado pero en los últimos tiempos y especialmente en estos últimos días cualquier afirmación con fuente en las agencias de calificación supone una revolución en los mercados económicos mundiales.

A España los rumores de posibles rebajas de calificación de la deuda soberana no le están beneficiando en nada y están creando un clima de desconfianza muy grave para la economía. Lo que es muy importante es que estas agencias ya están hace tiempo en el punto de mira de todos los reguladores como principales responsables del origen de la crisis económica que venimos arrastrando desde 2008.

Cuando tenían que haber sido realmente rigurosas a la hora de valorar los complejos productos financieros que se estaban comercializando antes del estallido de la crisis no lo fueron en absoluto. Clamorosas son las calificaciones que concedían a los paquetes de hipotecas subprime, de muy dudosa calidad. Todos estos paquetes tenían la mejor calificación posible lo que hacía que el resto de actores invirtiesen sin ninguna duda en dichos productos.

Ya hemos dicho que al ser jueces y parte en sus calificaciones están siempre a conflictos de intereses. Si un banco viene para que le califiquen una emisión de bonos y no le dan buena nota, probablemente esos bonos no se venderán y la comisión que el banco le pagará será muy pequeña. Si por el contrario les dan una calificación excepcional sus comisiones se multiplicarán como la espuma.

Después de muchas discusiones en las últimas reuniones de jefes del G-20 en las que se pusieron como objetivo conseguir que estas agencias de calificación tuviesen un mayor control, vemos que la realidad es completamente otra.

Las valoraciones emitidas por las agencias, con o sin fundamento, son capaces de crear un cataclismo bursátil y económico que se lleva por delante no sólo una gran empresa sino probablemente también un país. En mi opinión no se puede permitir esto y si se permite es que no hemos aprendido nada.

Otra cosa que está clara es que por mucho que nos quejemos no podemos ignorar que las cosas son como son y lo que hay que hacer es demostrar que estas valoraciones no tienen ningún fundamento, si es que no lo tienen.

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El bono alemán a 10 años

Estos últimos días no ganamos para sustos, todos los datos que han ido saliendo han sido a cada cual más negativo. En primer lugar se adelantaron los datos oficiales del paro que si se hacen realidad mañana situarán la tasa de desempleo en España en el 20%, más de 4,5 millones de personas sin empleo.

A continuación el culebrón de la economía griega no termina de aclararse, parece que las ayudas están preparadas a falta de las últimas pinceladas pendientes de dar por el gobierno alemán. El FMI está también por la labor, así que no debería retrasarse mucho más.

Para que los griegos no puedan respirar ni un segundo aparece Standard and Poors y rebaja la calificación de la deuda griega al nivel de bono basura. Vamos casi como si fuese papel de periódico, lo que ha provocado que las bolsas se hayan desplomado no sólo en Grecia sino tambíen en Portugal que también vió su calidad crediticia rebajada, así como en España que volvió a perder otro escalón de calidad. Del notable alto al notable a secas, al mismo nivel de Irlanda pero todavía por encima de Italia.

Todo esto viene a cuento de que también está apareciendo como referencia cada vez más importante el diferencial que existe entre el bono alemán a 10 años y el resto de bonos de otros países.

El diferencial entre cualquier bono y el bono alemán es un indicador de la confianza que los inversores internacionales tienen en la economía de un país.

Allá por el 2006 el diferencial entre el bono español y el alemán era cero, ahora estamos alrededor de 110 puntos básicos, lo que quiere decir que a España le cuesta financiar su deuda mucho más que a los alemanes. Si los alemanes colocan sus bonos a un 3% de rentabilidad, para que los inversores presten dinero al estado español, éste debe ofrecer al menos una rentabilidad del 4,10%. Para poner ese valor en contexto decir que el bono griego llegó a estar los pasados días con un diferencial de 680 puntos, una barbaridad.

Tomaremos entonces como axioma que el bono alemán a 10 años se mantiene siempre relativamente estable en su rentabilidad y sirve como un baremo muy fiable para determinar la salud económica de los países.

Esta suposición en el entorno actual es algo arriesgada, a mi modo de ver el bono alemán también está oscilando más de lo habitual por las incertidumbres económicas, pero no podemos negar que su referencia es un dato revelador.

Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) (y II)

Ayer hablábamos del funcionamiento del Consejo de Estabilidad Financiera, organismo sucesor del Foro de Estabilidad Financiera, que se ha establecido para reformar las normas de regulación financiera. Mencionamos cuales son los objetivos principales que tiene asignados y su estructura organizativa.

Hoy vamos a entrar un poco más en los detalles de cuales son las iniciativas que ha propuesto hasta ahora para cumplir con sus funciones. Entre los pasos que se han acometido podemos destacar:

  • se han iniciado trabajos para hacer más transparentes las normas de contabilidad de los instrumentos financieros. Especialmente la provisión de pérdidas por préstamos fallidos y la transparencia en la información de los hedge funds. También se espera conseguir una mayor transparencia en los informes de las agencias de calificación, aunque este es un tema que sigue profundamente afectado por los conflictos de intereses de estas empresas, que recordemos son empresas privadas.
  • en lo relativo a los hedge funds, se ha hecho especial hincapié en la imposición de una serie de principios regulatorios que se apliquen de manera coherente en todos los países.
  • se han revisado al alza los requisitos de capital y liquidez de las entidades bancarias, especialmente en épocas de bonanza para crear un mayor colchón con el que hacer frente a los malos tiempos.
  • desarrollo de un nuevo protocolo para el intercambio de información entre las diferentes entidades supervisoras y regulatorias.
  • se ha comenzado a trabajar en el desarrollo de un sistema de revisión de cada país para comprobar el grado de cumplimiento de las normas de supervisión y regulación internacionalmente aceptadas. Si se detecta un país con problemas de cumplimiento se le hará un seguimiento especial.
  • en marcha la creación de un borrador con los requisitos que deberán incluir las entidades en la elaboración de sus planes de contingencia ante una crisis.
  • mejora de las herramientas de análisis de riesgos sistémicos, con ellas se podrá decidir de forma razonada si la caída de una entidad puede provocar un efecto domino en la economía y tomar decisiones basadas en ello.
  • revisión de los principios que rigen las políticas de compensación, encaminados a dar un mayor control sobre los mismos a entidades reguladoras y accionistas de las empresas.
  • iniciativas para reducir la complejidad de los instrumentos financieros, ya sabemos que parte de la burbuja crediticia estaba basada en vehículos de inversión complicados de entender incluso para los propios expertos.

Esto es sólo un extracto de los pasos que está llevando a cabo, que son muchos, aunque hecho en falta otro objetivo que vaya encaminado a conseguir una mayor transparencia en las empresas que se negocian en mercados de valores. Muchas veces nos enteramos a toro pasado que se ha jugado con información falsa o se ha usado información privilegiada.

Igual que esta reflexión seguro que hay muchas más y todas podrían ocupar un lugar en los puntos a revisar pero está claro que hay que empezar por algo y luego mejorarlo. También hay que ser conscientes de que una vez que mejora el entorno estas normas se van olvidando hasta que vuelve a ocurrir otro desastre.

PIGS vs UK

Venimos ya las últimas semanas hablando de que España está englobada en ese “desdichado” grupo de países de la UE que están atravesando problemas para mantener a flote sus cuentas.

Pero también me he preguntado varias veces por qué se está haciendo tanto hincapié en la situación de riesgo de España cuando, por ejemplo, el Reino Unido está en una situación muy similar.

Ya sé que la comparación es difícil en este caso porque la City londinense mueve gran parte de los negocios financieros a escala mundial, pero eso no es razón para ignorar los graves problemas que atraviesa la economía británica.

Vamos a comparar con los de Reino Unido algunos de los parámetros que están haciendo que España aparezca en las quinielas para sufrir una crisis de deuda.

  1. Posibilidad de que las agencias de calificación rebajen la calidad de la deuda española con el consiguiente coste tanto financiero como de imagen. Exactamente la misma amenaza pende sobre la deuda británica.
  2. La tasa de desempleo en España está en el nivel más alto de toda la UE, cerca del 20%. Este si es un parámetro diferenciador y que tiene mejor aspecto en Reino Unido donde sólo está cerca del 8% (alrededor de 2,5 millones de parados)
  3. La burbuja inmobiliaria, en España ha sido gigantesca pero en Reino Unido tampoco ha sido pequeña. La diferencia parece radicar en que en España gran parte de la economía se basaba en este sector. Además a la hora de ajustar los precios para que la burbuja desaparezca en Reino Unido se ha producido más rápidamente (más de un 40% de bajada), aquí todavia estamos esperando las bajadas (algo más de un 10%).
  4. Las entidades bancarias, aquí de momento y hasta donde sabemos ganamos por goleada porque el gobierno español no ha tenido que hacer rescates salvajes como los que ha tenido que acometer el gobierno británico con gran coste para sus arcas.
  5. El crecimiento previsto de la economía (PIB) que en el último trimestre dejaba a España con una bajada del 0,1% siendo el único país del G20 que aún se encuentra en recesión. Pero este dato es muy engañoso porque Reino Unido se ha escapado por los pelos pues su crecimiento ha sido sólo de un raquítico 0,1%.
  6. El area euro, este es otro de los puntos diferenciadores pues mientras España está atada a las normas del euro sin posibilidad de devaluación de moneda, en el Reino Unido pueden jugar libremente con la libra, lo que les da un margen de maniobra que nosotros no tenemos.

Analizando todos estos puntos y algunos más en los que no vamos a entrar en detalle resulta que las diferencias no son tantas y en cambio la repercusión mediática es mucho mayor hacia la situación española.

Se me viene a la cabeza el refranero, que es muy sabio, y que dice: que unos cardan la lana y otros llevan la fama.